ContactoReserva una demostración

Por qué la neutralidad de carbono a nivel empresarial es un concepto engañoso y qué deberían hacer las empresas en su lugar

Discover this blog post

En los últimos años, el concepto de neutralidad de carbono se ha convertido en un tema central en la comunicación climática corporativa. Las empresas se enfrentan cada vez más a solicitudes de clientes, inversores y reguladores para divulgar sus emisiones de gases de efecto invernadero y demostrar avances en la acción climática. En este contexto, muchas organizaciones expresan la ambición de convertirse en “carbono neutro”.

Sin embargo, la neutralidad de carbono es un concepto que solo tiene sentido a escala planetaria. Para empresas, productos u organizaciones individuales, afirmar la neutralidad puede fácilmente generar confusión o una comunicación engañosa.

Neutralidad de carbono: un concepto planetario

La neutralidad de carbono generalmente se entiende como un equilibrio entre las emisiones de gases de efecto invernadero y las eliminaciones de estos gases de la atmósfera. Este equilibrio se define principalmente a nivel global, ya que determina si el calentamiento global se estabiliza. Esta comprensión se refleja en el trabajo del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), los objetivos del Acuerdo de París y los marcos climáticos corporativos como la Science Based Targets initiative (SBTi).

En los debates climáticos empresariales, varios términos relacionados se utilizan a menudo de forma intercambiable, incluidos neutralidad de carbono, neutralidad climática y net zero. Aunque las definiciones varían ligeramente entre los distintos marcos, todos se refieren en términos generales a una situación en la que las emisiones de gases de efecto invernadero se equilibran mediante eliminaciones de la atmósfera. La neutralidad climática generalmente se refiere al equilibrio de todos los gases de efecto invernadero, la neutralidad de carbono suele centrarse específicamente en las emisiones de CO₂, mientras que net zero normalmente se refiere a lograr primero reducciones profundas de emisiones y neutralizar únicamente las emisiones residuales que no pueden eliminarse.

A medida que aumenta la atención sobre las declaraciones climáticas, las organizaciones también se enfrentan a un escrutinio creciente sobre la forma en que comunican sus ambiciones climáticas. Las afirmaciones simplificadas o poco fundamentadas de “neutralidad de carbono”, especialmente cuando dependen en gran medida de la compensación de emisiones, pueden exponer a las empresas a riesgos reputacionales. Clientes, inversores y la sociedad civil son cada vez más críticos con este tipo de afirmaciones, y las empresas pueden enfrentarse a reacciones negativas si su comunicación climática se percibe como engañosa o insuficientemente transparente.

La regulación también está evolucionando en esta dirección. La directiva de la UE Empowering Consumers for the Green Transition (a menudo denominada directiva contra el greenwashing) introduce requisitos más estrictos para las afirmaciones ambientales. Las empresas tendrán que respaldar cada vez más sus declaraciones de sostenibilidad con pruebas verificables y evitar mensajes ambientales vagos o potencialmente engañosos. En este contexto, afirmaciones amplias como “carbono neutral” sin explicaciones metodológicas claras pueden implicar riesgos tanto reputacionales como regulatorios.

Esta posición se refleja cada vez más en los marcos internacionales de gobernanza climática. Organizaciones como la Science Based Targets initiative (SBTi) destacan que las empresas deben centrarse principalmente en reducciones profundas de emisiones alineadas con la ciencia climática, en lugar de basarse en afirmaciones de compensación para alcanzar la neutralidad.

Por qué las empresas siguen solicitando la neutralidad de carbono

A pesar de las limitaciones metodológicas del concepto, las solicitudes de neutralidad de carbono suelen surgir de presiones empresariales legítimas.

Muchas organizaciones se encuentran con preguntas relacionadas con el carbono en:

  • procesos de compras, donde los clientes solicitan datos de emisiones
  • procesos de due diligence de inversores, donde se evalúan planes de transición climática
  • marcos de reporte corporativo, como la CSRD o divulgaciones voluntarias de sostenibilidad

En estos contextos, las empresas suelen utilizar el término “carbono neutral” como una forma abreviada de demostrar acción climática. Para los consultores, esto crea una oportunidad importante: ayudar a las organizaciones a traducir estas expectativas en estrategias climáticas creíbles en lugar de simples declaraciones de marketing.

Qué significa esto para los consultores de sostenibilidad

Cuando un cliente pregunta cómo convertirse en carbono neutral, el principal desafío es replantear la conversación.

En lugar de centrarse en afirmaciones de neutralidad, los consultores suelen guiar a las empresas a través de un proceso estructurado de gestión climática:

  1. Medir las emisiones

    Un inventario completo de gases de efecto invernadero basado en estándares reconocidos como el GHG Protocol Corporate Standard.

  2. Identificar los principales focos de emisión

    Comprender dónde se producen las emisiones a lo largo de las operaciones y las cadenas de valor.

  3. Definir trayectorias de reducción

    Establecer objetivos alineados con referencias científicas, como las propuestas por la Science Based Targets initiative (SBTi).

  4. Implementar un plan de transición

    Diseñar y priorizar acciones concretas de reducción en toda la organización.

A través de este proceso, la acción climática se convierte en un ejercicio de gestión basado en datos, en lugar de un objetivo de comunicación.

De la neutralidad de carbono a estrategias climáticas creíbles

Un número creciente de marcos internacionales reconocidos ayuda a las organizaciones a ir más allá de las afirmaciones simplificadas de neutralidad de carbono y centrarse en una acción climática creíble.

Los estándares de contabilidad de carbono, como el GHG Protocol Corporate Standard, proporcionan la base metodológica para medir las emisiones en las operaciones y la cadena de valor de una organización.

Los marcos de objetivos basados en la ciencia, como la Science Based Targets initiative (SBTi), traducen los objetivos del Acuerdo de París en trayectorias concretas de reducción de emisiones para las empresas.

Los marcos de estrategia de transición, incluido el método ACT (Assessing low-Carbon Transition) desarrollado por ADEME y CDP, ayudan a las organizaciones a evaluar la credibilidad de sus estrategias climáticas e identificar palancas de transformación en su modelo de negocio.

Los marcos de divulgación climática, como los European Sustainability Reporting Standards (ESRS) desarrollados por EFRAG bajo la regulación CSRD, fomentan que las empresas divulguen sus planes de transición, estructuras de gobernanza e indicadores de progreso.

Por último, sistemas de gestión operativa como el CO₂ Performance Ladder, ampliamente utilizado en contextos de contratación pública, ayudan a las organizaciones a integrar la reducción de emisiones en las compras, las operaciones y la gestión de la cadena de suministro.

En conjunto, estos marcos desplazan el enfoque de las afirmaciones de neutralidad hacia reducciones de emisiones medibles, informes transparentes y estrategias de transición creíbles.

El papel de las herramientas de contabilidad de carbono

Implementar una estrategia climática creíble requiere datos de carbono fiables y la capacidad de analizar las emisiones a través de los límites organizativos.

Las plataformas de contabilidad de carbono ayudan a consultores y empresas a:

  • estructurar inventarios de gases de efecto invernadero según las categorías del GHG Protocol
  • garantizar una gestión coherente de los factores de emisión y su trazabilidad
  • generar informes estandarizados como informes del GHG Protocol o divulgaciones regulatorias
  • identificar principales focos de emisión y oportunidades de reducción

En este sentido, las herramientas de contabilidad de carbono no deben considerarse un atajo para realizar afirmaciones climáticas, sino más bien sistemas de apoyo a la toma de decisiones que permiten a las organizaciones gestionar y reducir sus emisiones a lo largo del tiempo.

De las afirmaciones climáticas a la acción climática

La creciente atención a la neutralidad de carbono refleja una realidad importante: las empresas reconocen cada vez más que el cambio climático es una cuestión estratégica.

Pero el liderazgo climático creíble no comienza con afirmaciones de neutralidad. Comienza con medición, transparencia y reducciones de emisiones alineadas con trayectorias científicas.

Para los consultores de sostenibilidad y las organizaciones a las que apoyan, el objetivo no es convertir a las empresas en “carbono neutrales”, sino ayudarlas a transformar sus operaciones y cadenas de valor en línea con la transición global hacia una economía baja en carbono.


Sobre Carbon+Alt+Delete

Ofrecemos software para la contabilidad del carbono dirigido a consultores y consultoras de sostenibilidad que guían a las empresas hacia el objetivo de Net Zero.

¿Estás interesado en descubrir cómo nuestro software puede mejorar sus servicios de cálculo de huella de carbono?

No dudes en contactarnos en [email protected] o programar una reunión para hablar con uno de nuestros expertos aquí.